Humor negro en publicidad ¿Una buena estrategia?

Lo políticamente incorrecto resultó ser una estrategia bastante efectiva para los publicistas que constantemente buscan nuevas formas de generar impacto ¿Será la gallina de los huevos de oro?

Una constante en el mundo de la publicidad es generar impacto, que un posible consumidor se sienta identificado con una marca en especial a través del mensaje que se quiere explotar y que esto se traduzca en aumento de ventas.

Puede parecer nada novedoso ya que es uno de los objetivos de la publicidad (vender una cosa o servicio que la gente no necesita) pero que cada vez se hace más complejo, puesto que el público objetivo es cada vez más exigente, hay mayor retroalimentación de los consumidores con las empresas y las redes sociales se han convertido en la panacea de este comportamiento.

¿Qué se puede hacer para captar la atención de los consumidores? El humor ha sido considerado como un elemento vital en esta ecuación publicitaria: es rápido, genera un positivo vínculo con el consumidor y, además, es fácil de asociar el chiste con la marca.

Un claro ejemplo es lo que ha hecho la compañía “WOM”. Más allá del lado sexista que explota la nueva compañía de telecomunicaciones, hay un lado “B” bastante interesante y que ha sido comentario obligado, principalmente, de los medios de comunicación.

Claro, porque la compañía no ha dudado en burlarse de la contingencia, de la política, los empresarios y todo material que se vuelve viral y que WOM se ha encargado en darle una vuelta creativa para su propia conveniencia.

El último spot que trata sobre la visita del creador de las AFP y su famosa asociación con el Mercedes Benz, no sólo generó el impacto en las redes sociales – público que más consume los planes de la compañía – sino también de los medios de comunicación.

En síntesis, un aspecto o tema que podría no gustar a un sector de la sociedad – principalmente aquellos que defienden el actual sistema de pensiones – no es impedimento para generar un impacto en aquellos consumidores ávidos de planes multimedia. Resultado de esta iniciativa: viralización de los productos de la compañía, publicidad gratuita en los medios y miles de compartidos o RT en las redes sociales. Éxito rotundo.

Pero también hay otros casos que van más allá de la política y de la contingencia y que tienen relación con la capacidad de reírse de las propias desgracias. Al igual que en la psicología humana, las empresas también pueden utilizar este mecanismo de sobrevivencia para sacar dividendos.

El último caso fue el “divorcio” de Netflix con Televisa, el gigante de las comunicaciones mexicanas famoso por sus melodramas que son seguidos en toda Latinoamérica.

La plataforma de televisión digital tuvo que eliminar todas las producciones del gigante mexicano del sistema tras no llegar a un acuerdo. Si bien pudo ser un gran revés para Netflix, la compañía enfrentó la situación, dio las explicaciones y, lo mejor de todo, lo hizo burlándose del canal mexicano reconocidos por sus telenovelas.

El resultado fue hilarante, se compartió en todas las redes sociales, el público en su gran mayoría apoyó a Netflix y se publicó en los medios de comunicación de todo el continente. De una situación complicada para Netflix, pasó a ser una oportunidad.

Si bien no se trata de una estrategia nueva en el mundo publicitario, cada vez más son las compañías que utilizan este recurso y el público parece apreciar este método de generar cercanía con el consumidor ¿Será este el rumbo de la nueva publicidad?

El humor siempre viene bien en situaciones complejas o para captar la atención cuando se trata de un producto que tiene una alta competencia. Es una forma de hacer la diferencia, pero lo cierto es que el resultado siempre va a depender del foco que se le da al “chiste” o a la asociación con el producto o el servicio. En conclusión, el humor negro sólo tendrá éxito si es de calidad.

En tiempos de cuestionamientos de la vida actual occidental, de graves problemas de confianza con el sistema político, el “establishment” y los miles de temas pendientes que aún están pendientes en la sociedad actual ¿Tendrá una larga vida el humor en la publicidad? ¿Cómo crear nuevas estrategias y no provocar el agotamiento mental de los consumidores?

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